3/7/11
La misma moneda por Oswaldo Páez-Pumar
HUGO CHÁVEZ FRÍAS. ¿Un enfermo nos gobierna? por Humberto Maio N.
"El estado físico mental de determinados dirigentes políticos, oficiales y almirantes, revelan problemas de salud que afectan su vida y su honor y que perjudican de ese modo, directamente, a la seguridad del estado y al bien colectivo".
Nuestra historia nos ha demostrado fehacientemente, que una cantidad respetable de dirigentes políticos y militares que han asumido la primera magistratura del país o han ocupado cargos de gran relevancia y responsabilidad, no estaban en condiciones físicas o especialmente mentales, para desempeñarse con acierto y eficacia, y tomar las mejores decisiones en función del bien colectivo y del interés nacional. También se ha especulado sobre la necesidad, de que así como todo individuo para ejercer su profesión o ingresar a las fuerzas armadas, debe pasar por un riguroso examen médico, físico y psicológico, con más razón el futuro comandante en jefe, cuyas responsabilidades son mucho mayores y cuyo estado de salud atañe a los intereses de la comunidad, debe pasar, por lo menos, los mismos exámenes impuestos a otros con menos responsabilidades. Por otro lado, resulta evidente, que otra de las deficiencias que han demostrado nuestras instituciones democráticas, y la supuesta madurez de nuestros electores, consiste en la de prevenir la llegada al poder supremo, de un enfermo físico y quizás también la de un enfermo mental. Estas consideraciones nos llevan a algunas reflexiones sobre el origen de la voluntad de poder, que el Dr. Pierre Rentchnick, trata admirablemente en su obra: Medicina e Higiene. Los huérfanos gobiernan al mundo. La toma del poder aparece como una compensación de intensas frustraciones sufridas en la infancia, la más importante, la del niño abandonado (huérfano, ilegítimo, rechazado, etc.). El poder se vislumbra desde entonces como una terapéutica, incluso como una droga, una panacea por las frustraciones sufridas, y se comprende entonces esta necesidad de dominar a los hombres, de gobernarlos y hacerles soportar la ley del desquite. Estos hombres no van a admitir nunca abandonar el poder, como consecuencias de comprobaciones médicas, y por lo tanto se les debe desplazar, quitar o destituir, porque para ellos el poder es sagrado e irrenunciable y solo una parte minoritaria e ignorante del pueblo, acepta y admira, este poder carismático de determinados jefes de estado.
Hoy día pareciera que la actitud frente a los que detentan el poder político-militar, colocados en la jerarquía legislativa, ejecutiva, judicial y en la de las fuerzas armadas especialmente en el ejército, oscila entre cuatro vertientes. Una sería la de la aprobación admirativa, adoradora e incluso idólatra. La segunda, opuesta, sería la de una resistencia amarga, sarcástica e irónica, que, absteniéndose de todo impulso de admiración o aceptación, llegaría hasta la imprecación anárquica y el rechazo violento. La tercera vertiente, la de los que siempre flotan como el corcho y sobreviven al temporal. Por último, son pocos los que se plantean seriamente la imperiosa y urgente necesidad de salir, a como dé lugar, del enfermo para salvar a la patria. En consecuencia, resulta un imperativo, que la información médica debe completar la información política y deben afianzarse cada vez más los mecanismos para que el poder establecido no se convierta en abusivo y usurpador.
UNA SINTOMATOLOGÍA PREOCUPANTE.
El ascenso al poder.
Con este hecho se completa un cambio total en la personalidad de Hugo Chávez, que se configura y define radicalmente, una vez que todas las riendas del poder quedan reunidas en su puño. Han aflorado en él, una euforia, una jovialidad dionisíaca, una necesidad de expansión que se manifiesta en la verborrea, las bromas, los retruécanos y la familiaridad, la vehemencia y las pérdidas del control sobre sí mismo. La desinhibición, como dicen los neuropsiquiatras. Rebosa de júbilo, se ha convertido en un poderoso, él, un pequeño venezolano, medio campesino, inculto, medio militar, se siente, a la par de los grandes, tanto al este como al oeste, tanto al norte como al sur, en Asia, África, Europa, el Lejano y Cercano Oriente, en toda la América. Pretende remover a todo el mundo y surcar el planeta.
Manifiesta un deseo incoercible de mostrar su fuerza, de medirla directamente con la de sus adversarios y hasta con la de sus aliados; este deseo le llevará a sustituir personalmente a sus embajadores, a sus ministros. Quiere ver y oír todo por sí mismo, hacer todo por sí mismo se convierte en un néctar. Todo evidencia, que se ha puesto de manifiesto un individuo psicótico-maníaco-depresivo.
El acceso al poder ha borrado todo sentido crítico y de rectificación. El humor maníaco no es forzosamente alegre en él. Puede pasar con gran facilidad de la ironía mordaz a la cólera, hasta la maldad. Persisten en él, sobre todo, la excitación y la extravagancia. Pese a sus responsabilidades de hombre de estado seguirá cantando, bailando y jugando. Hará las delicias de los periodistas. Pero en pequeñas bocanadas de delirio, sus palabras excesivas, sus rabietas fingidas o reales lo comenzarán a ahogar. De seguir su deterioro, puede llegar el momento que no se controlará más y comenzará a ver fantasmas y quienes le rodean se sorprenderán de verle deprimido. Allí comienza el verdadero peligro.
El drama con los maníaco-depresivos.
Hugo Chávez oscila de la culpabilidad del pecado a la exuberancia del deseo. Nadie puede predecir ni prever sus reacciones. Salta desde la profunda necesidad de humillación y de castigo a la glotonería, al festín canibalesco. Lo impulsa un oscuro afán de destruir más que de construir. Provoca a las grandes potencias, más concretamente a Los Estados Unidos, y se atrae como rechazo, obviamente, un odio casi frenético o la desconfianza, de la comunidad internacional civilizada y desarrollada. Se acerca a China, Rusia, Cuba y a los países fundamentalistas musulmanes. Se siente a la par de Los grandes héroes de la independencia, se siente como la reencarnación de Bolívar, un segundo Fidel, otro Mao Tsé Tung, cuando en realidad es apreciado y tenido como una suerte de vándalo tropical y sabanero, sólo comparable en nuestra historia con el indio guamo Juan Nicolás Ochoa, famoso por sus fechorías, desmanes y crueldades, mejor conocido como “Guardajumo”.
Se trata de un carácter hipomaníaco (optimista y oportunista) y su fuerza reside en los rasgos asociados a este tipo de carácter. No se le puede otorgar confianza a largo plazo. No hay que perder de vista que Hugo Chávez es extremadamente rápido en captar y explotar las situaciones inmediatas; su reputación de sagacidad (de la cual está orgulloso) descansa en este rasgo que es puro oportunismo. Es muy receptivo y dispuesto para reaccionar inmediatamente si percibe una posibilidad de ganancia. Es impulsivo en el marco de las metas que se ha fijado. Es un hombre prosaico y directo en su acción. Le gusta poner sus manos sobre algo concreto y con preferencia espectacular. Si parece no comprender, es que, con propósito deliberado, intenta esperar, para luego lanzarse con un despiadado ataque.
Sin embargo, se puede explotar su gran energía y su deseo de hablar ya que padece de una distrofia glosolálica. Esta disfunción consiste en una alteración metabólica que lo induce a desbordarse ante el ruido de sus propias palabras. Esta propensión de su espíritu lo hace aún más adicto a sí mismo de lo que había sido siempre (narcicismo). Tolera mal las frustraciones y se irrita si le contradicen. Necesita hablar directamente. El protocolo o la insistencia sobre la dignidad pueden sacarlo de quicio. Es peligroso "acorralar" a este hombre sin darle alternativas, o en todo caso, ante una situación de confrontación definitiva, no se le puede dar ninguna oportunidad o vía de escape, y se le debe "anular", también en forma definitiva.
Hay que conocer su filosofía.
Realmente Hugo Chávez, no posee una sólida formación intelectual, ni cultural, ni filosófica. Pese a poseer una memoria prodigiosa, su formación es inconsistente y a saltos. Pero, tiene su pequeño mundo propio que no está sujeto a revisión. Su esquema mental rígido responde a un nacionalismo irracional y a un socialismo comunista fuera de época y fuera de todo contexto. Para él, el estado y lo colectivo deben tener primacía sobre el Individuo y existe una incompatibilidad y conflicto permanente entre el "capitalismo salvaje" y su comunismo o socialismo redentor ya que el capitalismo occidental y las grandes potencias, quieren destruir tanto a los estados como a las sociedades de los pequeños países pobres. No está en capacidad para conceptuar el valor que posee la-libertad individual y la posibilidad de una neutralidad frente a los sistemas socio políticos existentes (aspecto paradójico por su nacionalismo exacerbado), o la libre determinación de los estados democráticos. En estas condiciones, no comprende literalmente ciertas premisas, tales como la regla de la mayoría, la elección individual ante una decisión del Estado, la autonomía local, etc. No comprende determinadas reglas de derecho internacional, que no tienen ningún valor ni cuentan ante sus ojos, frente a ciertos desarrollos históricos y más concretamente para su "proyecto revolucionario comunista". Las palabras democracia y libertad tienen para él otro significado. Es esencialmente autoritario y autocrático. Se ve a sí mismo al margen y por encima de las diferencias grupales. Se concibe como lo opuesto a un partido político. Su misión con relación a la sociedad es de naturaleza global o general. Su alcance máximo es la nación como ente social único y como un todo, merecedor de todos los sacrificios, honores y lealtades. Esta concepción lo lleva a rechazar e incluso a odiar a la política, como legítima competencia de intereses contrapuestos. Su mentalidad totalitaria y globalizante, le impide conocer y asumir la lógica de la política y pone en evidencia, su verdadera, disimulada y oculta incapacidad para el diálogo y la negociación política.
La opinión pública nacional, se ha visto sacudida desde hace cierto tiempo, y más recientemente, por una serie de informaciones que ponen de manifiesto un precario estado de salud en Hugo Chávez, ó al menos, por el estricto anonimato y torpe manejo de los funcionarios - la enfermedad no es de Hugo Chávez, es del jefe del estado-, han sembrado serias dudas sobre su supuesta inexpugnabilidad e invencibilidad. Enfermedades que van desde cáncer nasofaríngeo, afección severa en la rodilla, absceso pélvico (consecuencia de apendicitis crónica, diverticulitis grave o tumor prostático), sarcoma de kaposi, septicemia como secuela de una liposucción practicada en su hospital en los sótanos de Miraflores, etc., etc.,etc.
Obviamente, lo que sí pareciera quedar claro, es que respondiendo al clásico esquema marxista y fidelista y propio de los dictadores maníaco-depresivos, se espera un regreso triunfal y apoteósico con el propósito de “aislar y preservar” su imagen ante la inmensa catástrofe nacional en todos los órdenes.
Apreciación final.
Todo intento de acuerdo con este personaje, debe partir de la base de su concepción egoísta, pragmática y excluyente de su "proyecto político castro-comunista” .Desde todo punto de vista, un hombre normal no puede medirse con las proezas energéticas de Chávez.
Hace uso de muchos recursos y viejos trucos, como por ejemplo, la prolongada y excesiva duración de sus cadenas televisivas y radiales, conferencias y actuaciones, que buscan mermar la resistencia de sus adversarios, desmontar y desajustar permanentemente a los medios de comunicación y mitigar cada vez más a la desarticulada y pobre oposición política.
El psiquiatra francés Pinel, nos resume admirablemente a nuestro personaje en los siguientes términos: "Su manía puede ser el fruto de todo lo que las pasiones tienen de más vehemente y más arrebatado, de todo lo que el entusiasmo puede engendrar de más exaltado y de más fogoso, de todo lo que el fanatismo y el amor a lo maravilloso puede sugerir de romántico o de quimérico. Es tan pronto un delirio alegre y jovial, que se exhala en salidas vivaces e incoherentes en propósitos plenos de petulancia y desatino, como en la ampulosidad de un orgullo gigantesco, y que solo se nutre con el aparato pomposo de las dignidades y de las grandezas"…Por eso es factible esperar su glorioso, heroico y radiante retorno.
Este trabajo fue elaborado el 24 de junio de 2001.
Luego revisado y actualizado el 20 de junio de 2011
ante las enfermedades, reales, supuestas ó inventadas.
22/6/11
La obediencia por Pico A. Geno
que en la Asamblea han pedido
que Jaua sea investido
de presidente prestado;
y comprendo la reacción
del Vice, que ha rechazado
que pueda ser encargado
porque la Constitución
así lo tiene dispuesto,
pues el piensa que su puesto
tiene un único asidero:
Solo hacer la voluntad
de su regia majestad
que en Cuba quiere dinero.
Caracas, 16 de junio de 2011
Ley ¿Contra el olvido? por Pico A. Geno
lograr que haya integración
de toda la población
en su imperfecta justicia.
Por eso en el pasado
entendió nuestra nación
que la pacificación
era un hermoso legado,
pero la horda socialista
resentida y revanchista,
tiene por nuevo alfabeto
este patrón de enseñanza:
que se albergue la venganza
en el alma de los nietos.
Caracas, 2 de junio de 2011
La soberanía por Pico A. Geno
atrapada en la mentira
que reaccionando con ira
dice que le dio la gana,
así Ramírez se expresa
por la sanción que el ‘imperio’
adoptó a su real criterio
en contra de PDVSA.
Lo que más le ha molestado
es que quedó revelado,
que a escondidas vendía
gasolina a los persas,
y eso es la noción inversa
de lo que es soberanía.
Caracas, 26 de mayo de 2011
Un consejo por Pico A. Geno
no se inquiete, sea paciente,
recuerde que el presidente
está buscando al culpable.
Si lo agobia la basura
y los cortes de la luz
piense en la pesada cruz
que Hugo cargó en su aventura.
Si quiere que Esteban Dido
halle al culpable escondido
de tantos males, mi viejo,
el día de su onomástico
grande, chiquito o de plástico
regálele un espejo.
Caracas, 20 de mayo de 2011
15/5/11
MUD: Oportunidad o Solución por Luis Betancourt Oteyza
y el mal lo hizo bien”
Desde antes de que parieran la noticia de haber llegado
al acuerdo para una competencia fraticida entre iguales,
en febrero de 2012, a la que han llamado pomposamente
“Primarias”, teníamos ganas de reclamar nuestro derecho
a otra solución del drama venezolano, que no pasara por
las ambiciones de quienes se sienten, y están, en el pasado,
jugando alas elecciones, de eso que llaman la IV república,
término acuñado por los atrabiliarios que se aprovechan hoy
del país, para calificar la época que muchos no dejamos de
admirar mientras otros insisten en renunciar
vergonzosamente, como si fuera una etapa boba.
Venezuela está en su peor momento; no comparable todavía
a la tragedia de la Independencia, donde nos matamos, y
acabamos con su pequeña riqueza; ni cuando esa estúpida
gesta fraticida que hemos llamado por síntesis y flojera
“guerra federal”, y que no fue sino una matazón
interminable por muchos años, cuando se desahogaron
los odios raciales y sociales represados entre los habitantes
de la Capitanía General de Venezuela por el decreto de
“Guerra a Muerte” salvaje de Bolívar. La guerra civil española
en Venezuela de 1811 la reiniciamos en 1858. Pero esas tragedias,
vividas en el siglo XIX, las vamos a repetir en el XXI,
si seguimos con esta actitud boba. La tontería no es sólo de
Chávez y el chavismo, sector ideologizado por maceración del
viejo izquierdismo marxista, tantas veces execrado por los
venezolanos, pero arribista, como los nuevos ricos, sino por
una oposición que no termina de entender lo que pasa y les pasa.
Hoy El Nacional, diario ductor de la política, como su
contendor El Universal, lo es del comercio, titula con desfachatez:
“CNE debe evitar lanzamiento de la candidatura de Chávez” y
nos preguntamos: de quién es esta tonta declaración, ¿de la
redacción, o está tomada de algún juerguista de la MUD?
Abajo citan a Aveledo pidiéndole a Chávez “ocuparse de los
problemas del país”, como si éste tuviera condiciones y
facultades para tal encomienda; como si el problema es
que está distraído con el fútbol o Shakira… enervando sus
capacidades gerenciales ¡Por Dios! ¿De cuál problema esta
capacitado Chávez para ocuparse? ¿Qué pasa? ¿Dónde está
el norte? ¿Qué queremos? ¿Competir en unas elecciones
arregladas por su ministerio para elecciones, el CNE, o
sustituirlo, salir de él y el chavismo?
¿Pasar la página de esta vergonzante historia de sumisión,
prebendas ycorruptelas, civiles y militares? ¿En qué está la MUD?
¿En qué estamos?
Porque las dos vías no son necesariamente paralelas ni
coincidentes. No podemos ir al abismo por consideración o
vergüenza: “Al mercado no se va con pena” decían las abuelas,
y ya nos toca cobrar y comprar un bien tan preciado como la
Libertad, la Democracia.
Creo que es hora de aprovechar el gran esfuerzo que ha
significado la MUD para buscar una Solución a Chávez y
el chavismo y no para competir con él, dando Oportunidades
a los “Egos opositores”, como parece ser que están encaminados.
La representación de la sociedad que está harta de Chávez,
que quiere regresar a la Democracia, que quiere sacar a los
ladrones “revolucionarios” de las oficinas públicas más modestas,
que quiere soluciones a sus requerimientos ciudadanos, no le
interesa una “primaria”, no quiere una Oportunidad sino una
Solución. Vamos a concertar, si somos políticos y no electoreros
demagogos, como los chavistas. Ahora es que comienza el
tiempo para hablar y hacer. Hagamos.
Caracas, 28 de abril de 2011
14/5/11
Yo lo veo distinto por Oswaldo Páez-Pumar
elección en Perú. Se vislumbra un futuro inmediato negativo,
contrastante con el crecimiento económico sostenido de los
últimos diez años y con el crecimiento de la institucionalidad
democrática.
Keiko Fujimori representa el intento de reeditar el autoritarismo
militar y derechista que encabezó el padre y Ollanta Humala
una suerte de chavismo agazapado, militarismo izquierdistoide.
Humala tiene una trayectoria bastante conocida y no luce
desacertado pensar que su distanciamiento de Chávez es una
estrategia electoral. Tampoco luce descabellado pensar que la
hija venga por la reivindicación del padre y lo que representó
en la vida del Perú.
Confieso saber poco de Keiko Fujimori, pero me parece
advertir un tsunami antidemocrático al descartarla por hija de
Alberto Fujimori, como diría Andrés Eloy Blanco “…y no
olvidar que las hijas del que me hiciera sufrir para ti han de ser
sagradas como las hijas del Cid.”
Que Keiko haya obtenido la segunda votación en competencia
no con Humala, sino con el trío representativo de la
institucionalidad democrática, creo que es signo de que esa
institucionalidad no logra despertar “la esperanza”. No hay
duda de que con independencia de sus atropellos, su
desmantelamiento de la democracia y centralización del poder
y finalmente su pretensión de perpetuación en el mismo,
Fujimori despertó en grandes sectores populares
una esperanza. La hija recogió ese legado. ¿Quiere ello decir que
necesita adoptar la política del padre? Eso está bien para el
discurso de campaña de sus adversarios cuyo objetivo era
impedir que buena porción del electorado se sintiera atraído
por ella.
Insistir sobre eso ahora es una más de esas ridiculeces del
estamento político latinoamericano que como se horroriza
si lo califican de derechista, se desata en condenas contra
la dictadura de Pinochet o la de Lobo, que no ha tenido
tiempo de iniciarla; y comparte con toda impavidez los
cincuenta años del totalitarismo fidelista.
La tentación de cerrar filas contra Keiko es grande porque lo
de su padre es reciente y no se ha experimentado, en carne
propia, quiero decir peruana, la diferencia entre salir de un
dictador y ponerle fin a un régimen totalitario.
Caracas, 12 de abril de 2011
Para ser cantada con la múcica de "Despeinada" de Palito Ortega por Pico Ajeno
tu tienes una figura infernal
tu tienes unas cadenas fastidiosas
y tu gobierno es un desastre nacional
Mentiroso, aha, aha, mentiroso aha,aha.
Walid Makled por Pico A. Geno
es sin duda mi enemigo,
pero en cambio está conmigo
quien combate a mi enemigo.
Como el narcotraficante
enemigo es del imperio
¿será que es amigo serio
del supremo comandante?
Resuélvame la ecuación
empleando usted la razón
sin descanso noche y día;
razone, piense, medite
pero por favor no imite,
lo que hace la fiscalía.
Caracas, 6 de abril de 2011
Necesidad de un parao por Oswaldo Páez-Pumar
claro fin electoral. Destruida toda fuente de generación de riqueza
los venezolanos pasaremos a ser mendicantes del gobierno, con
tarjeta de racionamiento incluida como en Cuba. A Chávez no le
importa la destrucción del país, porque su única preocupación es
mantenerse en el poder y la destrucción cumple un objetivo táctico.
De hecho lleva doce años destruyéndolo, al principio por la
incapacidad e ignorancia suya y de sus colaboradores. PDVSA es
el ejemplo más evidente. Luego aplicó el librito del totalitarismo
comunista: se apropia de todo lo que funciona, cree que seguirá
funcionando, descubre que no, culpa a alguno de sus colaboradores,
los destituye, los llama de nuevo para otros cometidos, hace
enroques, sigue sin funcionar, culpa a la burguesía, descubre que
aunque no funcione hay plata para importar, culpa al imperialismo,
pero de él obtiene la plata para importar. No se pregunta que
pasará cuando todas las empresas sean de producción socialista
y produzcan pérdidas. ¿De donde vendrán los reales? Cree que la
riqueza está ahí para ser tomada. No ha captado que hay que crearla.
Opera entre nosotros lo mismo que operó en la Unión
Soviética. Setenta años le tomó al pueblo darse cuenta de que el
sistema no funciona para ellos, sino para la nomenclatura, para
Lenín y Stalin y unos cuantos más después. En Cuba son más de
cincuenta y para los únicos que ha funcionado es para los hermanos
Castro y los del comité central.
¿Entre nosotros que pasará? Dejarlo que continúe por dos años
más es irresponsable y absurdo. Hay que detenerlo. Se impone una
toma de conciencia colectiva para exigirle e imponerle la renuncia.
Al fin y al cabo el pueblo es el soberano y esa soberanía “reside
intransferiblemente en el pueblo”.
Caracas, 17 de marzo de 2011
Véalo bien por Pico A. Geno
de cuanto es productivo
tienen un claro objetivo
electoral, aberrante.
La única preocupación
en el fondo de su ser
es conservar el poder,
nada de revolución
y mucho menos los pobres
o que la nación zozobre,
eso es pa’ la galería.
Y por eso quien escribe
hoy la renuncia le pide
y lo hará cada día.
Caracas, 16 de Marzo de 2011
19/4/11
El Pueblo nunca se equivoca… por Luis Betancourt Oteyza
escrutinios de las elecciones presidenciales de 1983, cuando
Rafael Caldera, todavía calderista y copeyano, reconocía a las
puertas de su comando de campaña, “Cujicito”, su derrota
frente a Jaime Lusinchi. Me llamó la atención por elegante y
altiva, generosa si se quiere, y por rimbombante.
Le quedó bien pensé, pero no me convenció; lo que había
ocurrido era muy malo y sus consecuencias, sin contar
entonces con la injerencia de su secretaria todavía, ya
anunciaban un desastre del tamaño de “El mejor
gobierno de la era democrática” como nos iba a machacar
Carlos Croes, desde su genial gerencia de relaciones
públicas del desaguisado que vivimos entre 1984 y 1989.
Todos sabemos en qué terminó ese “mejor gobierno”:
desmoralización de su partido Acción Democrática,
puntal del sistema, por la vía de las canonjías y los cargos;
corrupción en los altos estratos civiles y militares; reservas
inexistentes, agotadas; la fragua de “El Caracazo”, como se
recuerda ese desmadre de menesterosos pedigüeños
robando pantallas planas y licores, con la excusa del hambre;
y, un CAP, más soberbio que su sucesor, que ya es decir,
despreciando todas las alarmas militares y de inteligencia,
cual un Medina Angarita ante su 18 de octubre, para legarnos
esta tragedia que no parece tener fin ni sindéresis.
Desde entonces hemos sufrido gobiernos mal encaminados
y peor gerenciados sin que nadie osara recordar que eran
producto del “acierto popular”. Esa paradoja, aunada a mi
mala digestión del anuncio de Caldera en 1983, me ha
convencido, no obstante, que tuvo razón, que es cierto, que
no son los pueblos los que se equivocan sino los que
pretenden dirigirlos y los manipulan, poniéndole la mano
a sus anhelos y esperanzas, para luego dejarlos a un lado,
mientras señalan a otro culpable de lo que ellos han
propiciado o no han sabido aprovechar para todos.
Un ejemplo de ello es la abstención inercialmente
voluntaria de los electores a concurrir a votar en las
elecciones para la Asamblea Nacional en el 2005 que
hoy todos, desde el Cardenal hasta Baduel, pasando por
los noveles líderes, se atreven a criticar, sin recordar
que fue un gesto no inducido, espontáneo, producto del
hartazgo y la desilusión que colmó a los venezolanos como
consecuencia de la actitud boba de eso que se llamó la
“Coordinadora” y sus voceros, en el manejo del
“referéndum revocatorio”, con las firmas desconocidas
por “planas”, a sentencia del Mandón, y el subsecuente
y dócil “reafirmazo”, para concluir respetando los anuncios
de las autoridades chavistas del CNE, y luego, “privados”
(por respeto al lector), terminar aceptando un resultado
indigno desde todo punto de vista. Qué otra reacción
podían esperar los partidos de ese pueblo que combatió,
y esperó justicia y libertad el 11 de abril de 2002 sino un
retraimiento en su acción, una general abstención.
Y eso fue lo que ocurrió, nada más. El pueblo no fue
culpable de nada, sus dirigentes sí.
Pero los pusilánimes de siempre, que hoy parecen haberse
adueñado del escenario político para hacer la debida
pareja en la comparsa de estos tiempos con Chávez,
tratan de hacer ver y crecer una culpa general por ese hecho,
y ocultar así sus escasos arrestos para aprovechar ese gesto
de insubordinación general que descalificó, no sólo la
asamblea electa con un 8.5% de los electores, sino a todo
un régimen deslegitimado en su base y sustento popular.
Luego el pueblo no se equivocó. Se equivocaron sus
“dirigentes”. No fueron los adecos, copeyanos, masistas,
urredistas, salasistas, primerojusticistas, y etcéteras, los
que fallaron al no ir a votar, sino los que hablaban por ellos
al no cobrar esa revuelta, única en nuestra historia democrática
reciente. Hasta hubo uno de ellos, insólitamente importantisado
hoy, que, de espaldas a sus conmilitones y pueblo, declaro
que él “sí había votado, aunque nulo” en un extremo gesto
ridículo de querer quedar bien con dios y con el diablo.
Hoy estamos viviendo uno de los peores capítulos de nuestra vida
republicana, con un desaforado al frente del gobierno, un falso
diputado al frente del parlamento y una procesada y sancionada
por malos manejos en la judicatura al frente del poder judicial,
y nos empeñamos en denigrar del 11 de abril de 2002, en el que
esos patriotas, a quienes después no les dio la gana de ir a votar
por los diputados en el 2005, lograron sacar, a costa de sus 19
muertos y más de 100 heridos, solamente en Caracas, a Chávez
de Miraflores. Están buscando todas las críticas y errores posibles
en el único venezolano que se expuso integralmente a asumir
la responsabilidad de sustituir a Chávez en el poder, sin atender
que ello al final no fue posible, no por su culpa sino por los
mequetrefes civiles y militares que no supieron estar a su altura.
Creo que mejor estaríamos si los políticos de la hoy MUD
hubieran acompañado a Pedro Carmona Estanga en su intento
de ese irrepetible momento. Tienen hoy otra oportunidad pero
parece que otra vez, como en el 2002 y 2005, la quieren perder,
y perdernos a todos. Se han empeñado en acompañar a Chávez
en una elección, en vez de ocuparse en sustituirlo. Están jugando
a la normalidad electoral frente a un régimen que lo dirige un
deslastrado de escrúpulos democráticos, legales y humanos
como Hugo Chávez. Churchill, el genial héroe del siglo pasado,
sentenció que “había que ser un imbécil para tirarse al agua
para luchar con un tiburón” y se refería a un ambiente
dominado por un CNE parcializado, un Registro Electoral
cautivo, unas máquinas electrónicas inauditables y una
milicia hecha del Plan República: las aguas del tiburón
¿Por qué la MUD se empecina en llamar a unas primarias
en un país donde las elecciones no sirven, por ahora,
sino para levantar una insurrección a lo árabe? ¿Qué les
pasa? Los chilenos para sustituir a Pinochet, que era un
Señor Dictador en comparación con Chávez, no armaron
unas primarias en su Concertación, sino que hurgaron en
sus filas para encontrar al político civil que mejor
manejara la transición de un régimen militar a una
normalidad civilizada, sin romper con las fuerzas armadas
chilenas, y encontrado éste, se empeñaron en el cambio y lo
lograron. No inventaron esta suerte de juegos florales u
olimpiadas bobas que ahora llaman “primarias” para rescatar a su
país para la libertad y la legalidad, y actuaron conscientes de
que los pueblos nunca se equivocan, sino que los que se
equivocan, como el capitán del Titanic, son quienes los tratan
de dirigir mal.
Los peruanos no serán los culpables de que mañana Humala o
Fujimori manden en Perú sino los Toledo, Castañeda y
Kuczynski que no supieron cohesionar con generosidad una
clara mayoría a la mano alrededor de una sola opción democrática.
Pero como nadie escarmienta en cabeza ajena, aquí iremos
a primarias en febrero.
Caracas, 16 de abril de 2011
15/4/11
Alberto Silva Guillen por Luis Betancourt Oteyza
amigo, el compañero de tantas jornadas y de tantas
anécdotas. Un ejemplo de hombría y honestidad en todos
los aspectos de su larga y fructífera vida. Supo ser leal a
sus amigos y consecuente con sus adversarios, siempre
animado a hacer el bien a su Venezuela sin olvidar su
Cumaná de siempre. Lo recordaremos por sus muchos
logros en provecho de los suyos y de todos los que
tuvieron la oportunidad de vivir sus momentos, pero lo
recordaremos sobre todo por ese inagotable sentido
del humor que lo hacía más cumanés que nada o que
por serlo estaba dotado de esa arma con la que siempre
encaró los momentos más graves que le tocó vivir, pues
en innata sabiduría supo que era la única para combatir
las adversidades e injusticias que tuvo que ver y sufrir.
Las mezquindades de otros, amigos y adversarios, no
pudieron con él, sus convicciones y el espíritu rebelde del
oriental universal que fue pudieron más que el desánimo.
Nos hará falta, sobre todo en los momentos por venir. Que
Dios lo tenga en su Gloria.
17/3/11
Toca fondo por Pico A. Geno
los fondos de las pensiones
para las jubilaciones
en PDVSA ha ocurrido,
porque la hizo Ramírez
de su jefe caja chica;
y eso todo lo explica
por donde quiera que mires.
No le bastó al mandón
la chica, quiso el cajón
y lo expresó de este modo:
“Esa empresa imperialista
es ahora socialista
y PDVSA es de todos.”
Caracas, 10 de marzo de 2011
Cárcel segura por Pico A. Geno
la atención en las prisiones,
el preso tiene opciones
vea usted los resultados.
Siempre hubo diferencias
entre los hombres recluidos
y más de uno fue herido
por esas desavenencias.
El chuzo era el instrumento
en esos enfrentamientos
y ahora lo es la granada,
porque la robolución
llevó su impronta a prisión
y aquí no ha pasado nada.
Caracas, 10 de marzo de 2011
Tiro al revés por Pico A. Geno
que forjó la libertad,
en Libia causa ansiedad
a Gadafi y su mesnada.
Al portador del trofeo
que seis naciones librara
esa espada no lo ampara.
Se le puso el mundo feo.
Y al que le dio el presente
no le pasó por la mente
que la espada triunfadora
es p’acabar tiranías
no p’amparar felonías;
y que les llega su hora.
Caracas, 3 de marzo de 2011
La espada de Bolívar por Oswaldo Páez-Pumar
entregaron a distintos jefes de estado la réplica de la espada de
Bolívar, que paró en manos de personas meritorias, anodinas e
indeseables. En los doce años de ejercicio del teniente-coronel los
recipiendarios de tal distinción se han multiplicado y “la espada
que camina por la América Latina” viajó por África y Asia,
para ir a parar a manos de dictadores que han subyugado por
décadas a sus pueblos, en contradicción con el ideal republicano
y democrático de Bolívar.
Con motivo del movimiento surgido en Libia en contra de
Gadafi, que ha dejado en evidencia su condición de homicida,
más bien genocida, se han levantado voces para solicitar de
Chávez que exija la devolución de la réplica de la espada.
No estoy de acuerdo. Que se la quede y que la guarden también
ese saco de dictadores con vocación de perpetuidad que la han
recibido de su colega venezolano. Al fin y al cabo el único destino
de esas espadas si las devuelven sería su destrucción.
En Venezuela, aun en los tiempos más agrios para Bolívar que
condujeron a la fundación de la República de Venezuela,
separada de la Colombia creada por él, siempre se ha tenido
respeto por su figura y su epopeya, sin necesidad de vincular
su nombre al de la nación, como tampoco lo estuvo al nombre
de Colombia.
Bolívar ha sido factor de unidad para los venezolanos, aunque
su figura haya sido utilizada políticamente a lo largo de los años
para combatir a los adversarios, desde el gobierno o desde la
oposición. Los venezolanos nos sentimos herederos de su legado
representado por el ideario republicano y democrático que se
basa en los tres caracteres recogidos en nuestras constituciones,
desde la de 1830 a la presente: representativo, responsable y
alternativo.
Ahora que el nombre de Bolívar se ha unido al de la nación y
pasamos a llamarnos República Bolivariana de Venezuela
enterramos la representatividad con las comunas controladas
por el ejecutivo, la responsabilidad con la delegación de la
facultad de legislar y la abulia para exigir rendición de cuentas
y no de cuentos a los ministros; y la alternabilidad con la
reelección a perpetuidad.
Trocamos el ideario bolivariano por el ideario castrista,
mugabista, mubarakista y gadafista del dictador perpetuo.
Esta es mi contrarréplica a los que exigen de Chávez que
reclame la devolución de la réplica de la espada.
Reclamémosle la renuncia por haberla conferido.
Caracas, 2 de marzo de 2011
La lección de la huelga de hambre en la OEA por Luis Betancourt Oteyza
desprendimiento y su coraje, sin cálculos mezquinos,
han dado una clarinada y un ejemplo ¿Los seguirá el
país? ¿O se mantendrá dentro del juego que ha diseñado
el chavismo para eternizar su férula sobre la sociedad
venezolana?
Esta lucha ejemplar que acaban de dar 83 jóvenes
estudiantes en distintas localidades del país nos ha
dejado lecciones importantes y algunas prácticas
útiles para salir de la dictadura chavista.
La primera de ellas es que fue posible descubrirlo
completamente como régimen opresivo que mantiene
presos políticos, ya no disfrazados de “políticos presos”,
como dijo socarronamente uno de sus secuaces, asesino
perdonado en mala hora, cuando ejercía de Ministro del
Interior. Hoy todos, dentro y fuera de nuestras
fronteras, saben que en Venezuela hay presos políticos, y
muchos sometidos a prácticas crueles, como la juez Afiuni,
Iván Simonovis y otros.
La segunda, es que la tenacidad y decisión de los jóvenes
liderados por Lorent Saleh lograron vencer el cerco de
silencio y desprecio que intentó el chavismo, a la par que
la indiferencia inicial y larga de medios y partidos llamados
de oposición; salvo Antonio Ledezma, que desde un principio
se apersonó y les dio su respaldo a los huelguistas, los
personajes que compiten por candidaturas y posiciones
desestimaron lo que parecía un sacrificio de corto aliento
y sin futuro; en los 22 días que duró la batalla de hambre contra
despotismo tan sólo al 14 se pronunció el respaldo de la MUD,
cuando al fin entendieron que no todo es lo electoral. La tercera,
es que el régimen fue obligado a negociar, en su condición de
carcelero secuestrador, sobre sus rehenes políticos, como hace
las FARC por intermedio de su cómplice Piedad Córdova, otro
ecuaz del chavismo; tuvo que ceder liberando a los que
ilegalmente mantenía presos, a pesar de haberse vencido los
lapsos formales para su libertad condicional, sentarse a hablar
sobre los que están bajo procesos absurdos, como Alejandro
Peña Esclusa, y lo tendrá que hacer a corto plazo sobre los
que cree condenados para siempre, porque eso está cantado.
La cuarta, es que los venezolanos no estamos solos y que el
badulaque de Insulza fue forzado por gobiernos, americanos
y de otras latitudes, periódicos y medios importantes e
influyentes en países con embajadores en la OEA, a exponerse
a los insultos y desafueros de Chaderton y Maduro, chofer del
payaso Zelaya en Nicaragua cuando el acoso a Honduras,
desenmascarando la diplomacia ramplona y mentirosa de
Chávez que le negó la entrada al país para que no comprobara
cómo se violan los derechos humanos de los venezolanos.
Pero la lección mayor, la más trascendente, es sobre el miedo.
Los estudiantes demostraron que el miedo se vence, con duros
sacrificios y a veces con la compañía de una soledad absurda,
pero se vence: al chavismo se le puede enfrentar y la sociedad
está dispuesta, aun más allá de quienes creen dirigirla.
Y el otro aspecto del miedo es que se le vio retratado a todo color
en la cara del chavismo. Cuando empezaron sólo 8 muchachos,
fue el desprecio y el canto en el cementerio para espantar
los sustos de un contagio que al final siempre se produjo;
luego vino el retorcijón tripero que llevó al más altivo de los
secuaces a presentarse en la OEA a dialogar.
Pero lo que mejor ha retratado el miedo, que le corre frío por la
toda la verticalidad de su espalda, es el escandaloso silencio de
Hugo Chávez.
El que habla de todo y cree marear a todos con sus mentiras,
calló. Calló y sigue como sepulcro olvidado, anunciando con
su silencio la inevitable resurrección de la Libertad.
No falta mucho para que se acabe la regaladera de las espadas de Bolívar.
Caracas, 23 de febrero de 2011
La parrillada por Oswaldo Páez-Pumar
comprensible, que la fiscal y las presidentas del tsj y el cne
asistieran acompañando al contralor explicable; y por supuesto,
si el locutor la celebra con una perorata interminable: sería la
consecuencia obligada.
Pero, que un grupo de jóvenes contemporáneos de los
huelguistas sean los actores es incomprensible e inexplicable;
aunque es la consecuencia obligada de doce años de culto a la
personalidad y sometimiento abyecto a su capricho. De sus
padres han aprendido esos jóvenes la vileza del servilismo
al poderoso.
El gobierno, el PSUV y el PCV los acusan: “están comiendo
a escondidas”, “están siendo manipulados con fines políticos”.
Eso ameritó una respuesta contundente del joven Saleh que
involucró al remedo de canciller “que madure”. ¿Acaso no
anunciaron ellos el carácter político de su huelga? La situación
de los presos políticos.
Sin duda los 83 habrían acompañado con fines políticos a José
Félix Rivas a la batalla de La Victoria. No puedo afirmar lo
mismo de los que organizaron la parrillada.
Sin embargo, esos otros jóvenes son rescatables para la
República si tienen el valor moral de querer acceder a la
condición de ciudadanos, deslastrándose de las prebendas
que con fines de chantaje les ofrece el héroe del Museo
Militar para hacerlos sus súbditos.
Están muy jóvenes para dejarse corromper por un gobierno
que no duda en hacer uso de la extorsión y del soborno para
organizar manifestaciones de respaldo, fuerzas de choque
contra cualquier acto de disidentes y parrilladas proveyendo
la carne para robarles el alma.
También es muy joven Saleh y sus compañeros. Me aventuro a
decir que no tiene más de 21 años, pero tiene fuerza mora
suficiente para prestarle al héroe del Museo Militar y a su
ministro de defensa.
Una nota final, la diputada Flores celebró como un triunfo
del gobierno el fin de la protesta. También yo la celebro con
los huelguistas cuyo objetivo no era la muerte por inanición,
sino la situación de los presos políticos.
“SEPA EL MUNDO QUE EL GOBIERNO PROCLAMÓ
QUE AUNQUE TENGA DOCE AÑOS NEGÁNDOLO EN
VENEZUELA HAY PERSEGUIDOS POLÍTICOS Y COMO
CONSECUENCIA, NO DESDE HACE DOCE AÑOS PERO
CASI, PRESOS POLÍTICOS, A LOS QUE HEMOS LLAMADO
EN ALARDE DE CINISMO, POLÍTICOS PRESOS”.
Caracas, 23 de Febrero de 2011